
Este 17 de julio, nuestra casa salesiana conmemora con emoción y sentido histórico los 131 años de la llegada de los primeros salesianos a Valparaíso. En 1894, un pequeño grupo de religiosos, inspirados en el legado de San Juan Bosco, dio inicio a una obra que se transformaría en un referente educativo, pastoral y humano para miles de jóvenes en la ciudad puerto.
Con apenas 48 muchachos, y gracias a la generosa donación de la Sra. Juana Ross de Edwards, se consolidó en 1896 la Escuela de Artes y Oficios San Agustín, un espacio que apostó por la formación técnica y humana, centrada en el sistema preventivo. Años más tarde, en 1938, se incorporarían los Cursos Humanistas Científicos, consolidando una propuesta formativa integral, que hasta hoy se imparte con orgullo.
Una historia universal, un sueño que encontró puerto
La Congregación Salesiana, fundada por Don Bosco en 1859 en Turín, Italia, llegó a Chile en 1887, iniciando su camino en Concepción, para luego expandirse por todo el país. En ese contexto, Valparaíso representó algo más que una nueva fundación: fue la oportunidad concreta de encarnar el sueño de Don Bosco en el corazón del puerto más importante del país, un lugar lleno de juventud, diversidad y desafíos.
Desde entonces, Salesianos Valparaíso ha sido un espacio de acogida, formación y transformación, donde miles de estudiantes han recibido una educación marcada por el amor, la fe y la excelencia. Aquí, el sueño de Don Bosco no solo se cumplió: echó raíces profundas que siguen dando frutos hasta hoy.
Del ayer al mañana: visión, calidad y corazón
Hoy más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso con el presente y futuro de la educación. Somos una comunidad educativa que honra su pasado, pero que mira hacia adelante con decisión: queremos seguir creciendo en calidad académica, en innovación pedagógica y en formación valórica sólida.
Aspiramos a formar líderes positivos para la sociedad, jóvenes íntegros, solidarios, comprometidos con el bien común y con una espiritualidad profunda. Porque la mejor manera de honrar nuestra historia es seguir construyendo con excelencia el futuro de nuestras generaciones.
Este 17 de julio, no solo celebramos un hito. Renovamos un compromiso: seguir haciendo realidad el sueño de Don Bosco en Valparaíso, educando con pasión, creyendo en los jóvenes y sembrando esperanza.
Gracias Don Bosco por soñar. Gracias Valparaíso por acoger. Gracias comunidad por caminar con fe y corazón.
Comunicaciones 2025 - Salesianos Valparaíso
